Ketan Raventós Klein

En 1990, en un remoto poblado africano, contemplando la vida de un campesino Dogón, conmovido ante una forma de vida tan distinta a la mia, me asalta una observación inquietante: "Este hombre que vive en una pobreza extrema es más feliz que yo. ¿Cómo es posible que teniéndolo todo me falte lo más importante...?" La siguiente reflexión es: "Si tengo más dinero, si adquiero más conocimientos, si conozco a una mujer atractiva, si logro más prestigio profesional... ¿seré más feliz?" La respuesta es "no". A partir de ese momento mi proyecto de vida deja de tener sentido y se abre un gran interrogante. Mi mundo se desmorona, pero lejos de ser una calamidad me siento más libre que nunca.

Unos días después, en la inmensidad del desierto, me sucede algo indescriptible hermoso: durante unas horas me sumerjo en la dimensión oceánica del Ser y la existencia se me revela como un misterio infinito. Después de esa experiencia, la atracción hacia ese misterio es tan fuerte que desencadena un cambio de vida radical. De regreso a España dejo todo y me voy a la India sin fecha de retorno.

 

 


Hasta entonces había vivido pensando que la felicidad era algo que llegaría mañana –cuando se cumpliera aquello que supuestamente debía dármelo–. Hasta que me di cuenta que aunque se cumplieran todos mis sueños jamás colmarían el anhelo de mi alma. Que podía perseguir ilusiones toda la vida sin adentrarme en lo esencial. Comprendí que lo único que tengo es el ahora. Y empecé a vivir, escuchado en cada instante la verdad de mi corazón. En la India entro en contacto con Osho, el ser que más me ha ayudado a entenderme y descubrir la naturaleza esencial del Ser.

Fruto de este encuentro y de diez años de meditación, estudio y práctica de distintas técnicas terapeúticas en la comunidad de Osho, se produce en mi una gran transformación y una profunda comprensión de la naturaleza humana. Descubro que éste es un peregrinaje sin retorno, donde la identidad ilusoria que nos hace percibirnos como un ente separado, al observarla atentamente se disuelve, cortando de raíz la ignorancia y el sufrimiento, fundiendo las fronteras del yo personal en una existencia transpersonal.

He explorado la psicoterapia y varias terapias energéticas como instrumentos de introspección y comprensión de la mente, el cuerpo energético y el cuerpo emocional. Técnicas y enseñanzas que me han ayudado en mi viaje de autodescubrimiento, e inspirado a desarrollar mi trabajo, entre ellos el Prana Healing, Reiki, Breath Therapy, Metaphiysical Hypnotherapy, Counseling, la terapia de Codependencia y Sanación del niño interior, el Tantra y las Constelaciones Familiares. Siento un profundo agradecimiento por todos aquellos que me han acompañado y ayudadoen en diferentes etapas del camino: Svagito Liebermeister, Vedanta Suravi, Sw Chidvilas, Bert Hellinger, Krishnanada y Amana Trobe, Byron Katie, y muy especialmente por Osho, Buda, Ramana Maharshi, Kiran, Poonjaji, Tyohar, John de Reutier, Mooji y la India.

En 1999 regreso a España y fundo el Centro de Meditación Sammasati, donde comparto espacios de meditación y sanación a través de encuentros, meditaciones, clases, cursos y consultas individuales. Posteriormente desarrollo un programa y una metodología didáctico-terapeútica y creo el Instituto de Consciencia Emocional Sammasati. En la actualidad vivo en Barcelona, dirijo el Centro de Meditación Sammasati e imparto seminarios y formaciones en varias ciudades españolas.

ketanprem2007@gmail.com

 

Laura Boix Hontecillas

Lo que más recuerdo de pequeñita, más que hechos externos, es la relación con mi mundo interior. Esta naturaleza introspectiva y un anhelo de búsqueda (de “algo” que en realidad no sé que es) fueron desde muy temprana edad y siguen siendo el motor de mi vida.

Nací y me crié en un pueblo del interior, en el corazón de Catalunya. Los primeros 25 años de mi vida viví muy identificada con todo aquello que me había transmitido y enseñado mi entorno (mi familia, la sociedad, la educación que recibí, etc.) y vivía básicamente según lo que mi mente me dictaba, como si ese fuera el único camino. Y muchas veces sufría, sin tener aparentemente motivos para ello. A la vez, algo en mí siempre decía: “tiene que haber algo más”. Pasaba muchas horas sola en la naturaleza, iba a visitar a mi árbol favorito, miraba el cielo que siempre me inspiraba y me absorbía con su belleza y sus múltiples formas de desplegarla. Ésta era entonces mi meditación (y yo sin saberlo).

 


A día de hoy siento que esos espacios que yo tenía conmigo misma fueron tejiendo el nuevo rumbo de mi vida, porque ahí yo me abría a algo más de lo que conocía (aunque en ese momento no era consciente de esa apertura). Ahí entraba en contacto con mi corazón, con mis anhelos más profundos, me abría a lo desconocido y a que la vida me mostrara lo nuevo. Y la vida me fue mostrando y se fue desplegando en nuevos caminos.

Actualmente agradezco que el amor, la meditación, la celebración, la danza, el juego y el compartir formen parte de mi vida. La vida es un continuo transitar de paisajes (internos y externos) aconteciendo, y contar con estos recursos y herramientas han cambiado por completo mi vida y la relación que tengo con mi cuerpo, mi sistema nervioso y mi mundo interior.

En el 2003 entré en contacto con el mundo de las terapias alternativas y me adentré en un proceso de introspección, al mismo tiempo que empecé a formarme. Formada en Naturopatía, Meditaciones, Biodinámica Craneosacral, Somatic Experiencing, Masaje, Codependencia e Integración del niño interior y Registros Akáshicos.

En 2007 inicié un cambio de orientación laboral que desembocó en un cambio radical de vida y de profesión. Actualmente mi trabajo está orientado a la meditación, la terapia y la enseñanza. La formación continuada, viajar cada año por el mundo y la vida misma me mantienen en un caminar constante, aprendiendo siempre y en continuo proceso de autoconocimiento.

Y en realidad, si me doy el tiempo para parar y escuchar(me), la vida no deja de mostrarme que “aquello que ando buscando” ya ES en mi.

lauraboix2013@gmail.com